Alimentar a las gallinas en el patio trasero no es una tarea única para todos. A medida que cambian las estaciones, también lo hacen las necesidades nutricionales de tus gallinas. La temperatura, las horas de luz y sus ciclos naturales de puesta y muda afectan lo que necesitan para mantenerse saludables, poner huevos fuertes y prosperar.
Aquí tienes una guía estacional para alimentar a las gallinas en el patio y asegurarte de que reciban la dieta adecuada durante todo el año.
Primavera: Incrementa proteínas y verduras frescas

Con los días más largos, la producción de huevos suele aumentar. La primavera es una época de crecimiento y mayor demanda de energía.
-
Aumenta la ingesta de proteínas: Las gallinas necesitan más proteínas para la producción de huevos. Mantén siempre disponibles pellets de puesta de alta calidad.
-
Golosos ricos en proteínas: Trucos seguros para gallinas con moderación: gusanos de harina, larvas de mosca soldado negra o semillas de girasol son excelentes suplementos de proteínas.
-
Fomenta el picoteo: El pasto primaveral, las hierbas y los vegetales del jardín aportan vitaminas y minerales naturales.
-
Proporciona grava (grit): Con mayor producción de huevos y más picoteo, asegúrate de que grit mixto (pedernal y concha de ostra) esté siempre disponible.
Verano: Hidratación y calcio

El calor puede reducir el apetito y aumentar el riesgo de deshidratación.
-
Mantén la hidratación: Siempre ofrece agua limpia y fresca. Añade electrolitos durante las olas de calor.
-
Ajusta los horarios de alimentación: Alimenta durante las horas más frescas (mañana y tarde) para estimular el consumo.
-
Ofrece alimentos ricos en agua: Pepino, melón o lechuga (en pequeñas cantidades) ayudan a mantener hidratadas a las aves.
-
Apoya la calidad de los huevos: Continúa ofreciendo concha de ostra para calcio, especialmente durante la puesta máxima.
Otoño: Apoyar la muda con proteína extra

Con la reducción de las horas de luz, las gallinas suelen mudar, perdiendo plumas viejas y creciendo nuevas.
-
Aumenta el nivel de proteína: Las plumas son 80–85 % proteína. Incrementa temporalmente la proteína del alimento a 18–20 %, cambia a alimento para pollitas o reproductoras, o añade golosinas ricas en proteínas.
-
Proporciona alimentos energéticos: Semillas de girasol, guisantes o frijoles cocidos ayudan al crecimiento de nuevas plumas.
-
Evita calorías vacías: Evita pan o dietas excesivamente basadas solo en maíz.
-
Esperar caída en la puesta: La disminución de la producción de huevos es normal durante la muda.
Invierno: Añadir calorías y vitamina D

El frío hace que las gallinas quemen más energía para mantenerse calientes, y los días cortos pueden ralentizar la puesta.
-
Aumenta calorías para mantener calor: Ofrece granos, maíz partido o avena por la noche para ayudar a generar calor durante la noche.
Mantén la alimentación equilibrada: Los pellets de puesta siguen siendo la dieta principal, pero añade granos extra si es necesario. -
Apoya la vitamina D: Menos sol significa menos vitamina D natural, esencial para la absorción de calcio y la fuerza ósea. Usa alimentos fortificados o permite acceso al exterior cuando sea posible.
-
Estimula el apetito: Un mash tibio y húmedo (pellets mezclados con agua caliente) puede animar a las gallinas a comer en clima frío. Una pizca de polvo de anís también puede ayudar.
-
Proporciona verduras de invierno: Repollo, col rizada o granos germinados ayudan cuando el pasto escasea.
Principios esenciales durante todo el año
Independientemente de la estación, estos fundamentos se mantienen:
-
Dieta principal: Pellets completos para ponedoras o ración adecuada según la edad y la puesta.
-
Agua fresca: Reemplazar a diario.
-
Grit mixto: Siempre disponible para ayudar a la digestión y la formación de la cáscara.
-
Golosinas con moderación: Mantener por debajo del 10 % de la dieta total para evitar desequilibrios.
Reflexiones finales
Al hacer pequeños ajustes estacionales en la alimentación de tus gallinas, apoyas su salud, productividad y bienestar durante todo el año. Desde comidas ricas en proteínas en primavera hasta dietas ricas en vitamina D en invierno, cada estación trae necesidades únicas, pero con la estrategia de alimentación adecuada, tu gallinero prosperará en cualquier clima.
