Criar gallinas en el patio a menudo significa enfrentarse a un exceso de huevos, períodos de abundancia seguidos de meses más tranquilos. Como las gallinas reducen naturalmente la puesta en invierno (a menos que se estimulen con luz artificial, lo cual no recomendamos), es esencial saber cómo conservar y almacenar los huevos para mantener un suministro constante.
Aquí tienes 5 métodos comprobados para aprovechar al máximo tus huevos frescos, sin desperdicio ni estrés.
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1. Refrigeración (Sencillo y Fiable)
Refrigerar los huevos a 4°C o menos ayuda a prevenir el crecimiento bacteriano y a mantener la frescura. El frío también reduce la pérdida de humedad.
Consejos:
- No laves los huevos antes de refrigerarlos: la cutícula natural los protege de las bacterias.
- Guárdalos en el compartimento principal del frigorífico, no en la puerta, para evitar fluctuaciones de temperatura.
- Bien conservados, los huevos pueden durar 3–5 semanas o más.
2. Recubrir con aceite (Natural y Duradero)
Aplicar aceite de coco o aceite mineral apto para alimentos sobre huevos frescos crea una barrera protectora contra el aire y las bacterias.

Cómo hacerlo:
- Calienta ligeramente el aceite y aplica una capa fina y uniforme con la mano o un pincel.
- Guarda los huevos con la punta hacia abajo en un cartón o bandeja.
- Manténlos en un lugar fresco y oscuro y marca la fecha.
- Los huevos recubiertos adecuadamente pueden durar hasta 3 meses o más.
3. Encurtir huevos (Sabroso y Estable)
El encurtido es ideal para conservar huevos duros y añadir sabor.

Bases:
- Hierve los huevos y pélalos primero.
- Refrigéralos durante la noche para facilitar el pelado.
- Sumérgelos en una solución de vinagre con hierbas y especias al gusto.
- Almacénalos en tarros de vidrio esterilizados durante varios meses en un lugar fresco y oscuro.
4. Congelar huevos (Para hornear y cocinar)
¡Sí, se pueden congelar los huevos! Aunque cambia ligeramente la textura, funcionan bien para cocinar y hornear.

Consejos:
- Rompe y bate ligeramente los huevos antes de congelarlos en bandejas de cubitos o recipientes.
- Añade ½ cucharadita de sal o 1–1½ cucharadas de azúcar por 240 ml de huevo crudo para estabilizar las yemas.
- Marca la fecha y almacena hasta 12 meses, utilizando entre 3–6 meses para mejores resultados.
- También puedes separar claras y yemas para recetas específicas.
5. Conservación en agua (Tradicional, pero con precaución)
El método de conservación en agua utiliza silicato de sodio o cal para cubrir y sellar huevos sin lavar.

Cómo funciona:
- Mezcla agua con silicato de sodio apto para alimentos (o cal hidratada) en un recipiente limpio.
- Sumérgelos únicamente huevos frescos sin lavar.
- Guarda en un lugar fresco y oscuro durante varios meses.
Nota: este método tiene mayor riesgo de botulismo si se hace incorrectamente y no se recomienda ampliamente por motivos de seguridad alimentaria.
Consejos finales para conservar huevos
- Solo conserva huevos limpios y sin daños. Cáscaras sucias o agrietadas atraen bacterias.
- Siempre inspecciona los huevos con luz para detectar grietas antes de almacenar.
- Usa primero los huevos más frescos para preservar la calidad y seguridad.
- Mantén los nidos limpios y secos para reducir contaminación.
- Considera el uso de probióticos y mantén a las gallinas vacunadas para reducir el riesgo de salmonela.
Con algunas técnicas inteligentes de almacenamiento, tus huevos pueden durar mucho más allá de la temporada de puesta, ¡disfrutando de tortillas, pasteles y desayunos durante todo el año!

